Elegía reiterada.
Me solía
doler pensarte, era extraño asociar que mi soledad tenía que ver contigo, pero
en realidad siempre tuvo que ver más conmigo misma. Estaba triste y pronunciaba tu
nombre, y escribía para ti, y le colocaba tu nombre a todo y, todo me hacía recordarte.
Nunca quise ver que en realidad solo asociaba el temor, y la felicidad, la
soledad y el llanto, el amor y la nada, contigo, pero solo era eso, un proceso
de asociación.
Cuántas
noches compartí secretos con mi almohada, pidiéndole a un Dios -en el que no
creo- que me regresara a ti, que me encontrara a mí. Asocié mi depresión con
todo lo que eras, con mi idealización de tu persona, asocié mi alegría con una
copia barata de la felicidad, llegué reiteradamente a pensar que aun cuando el
tiempo pasaba con apremio, aún te quería, pero era solo consecuencia de mi
estúpida sensación.
Eras solo
el producto de mis peores momentos; asociaba el quererte con la ausencia de
palabras, asociaba mi vida a un momento fugaz. Hace mucho dejé de quererte, tal
vez solo te quise poco, porque en realidad tú solo sabías hacerme miserable.

Lo amé, y lo sabes.
ResponderEliminarUn poquito de perfección o algo...
ResponderEliminar