Credo.
Creo, pienso y
sé.
Basado en lo fantástico e imaginario, en lo real y lo
irreal, en lo absurdo y lo correcto. En la vida.
Creo en Pablo
Neruda, Dios de los poetas, creador de las fantasías.
Creo en el
águila que vuela, presa de los miedos e
incertidumbres, cría de la vida y el aire, pequeña y grande soñadora.
Creo en la
música, como el mejor antídoto para la tristeza.
Creo en las
mariposas, que se alzan del capullo sin mirar complicaciones.
Creo en la
pasión, que vive en cada poeta.
Creo en el deseo,
como fuente de satisfacción.
Creo en la
palabra de aquellos que mienten.
Creo en los
sueños de aquellos que no sueñan.
Creo en los
lirios, como en el sol y en la tierra.
Creo en el
llanto incesante de un corazón roto.
Creo en la
amistad como principal estereotipo de alegría.
Creo en las
mañanas frías y las puestas de sol al atardecer.
Creo en las
estrellas, como señal de vida en un lugar desierto.
Creo en el amor
como el invento más hermoso y masoquista del mundo.
Y creo en mi
misma, porque sé que aún me queda mucho en que creer.
12/04/2011.

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